15.7.26

Todo y nada

 

“Insistimos en que de la nada brota todo; si lo tomamos en serio, entonces la nada sería el origen de todo y, al final, todo sería nada. Tal vez el problema no es la nada, sino nuestra costumbre de llamar “nada” a todo”. (Frase acrítica)

El apego ansioso del autorreproche



Si de por sí no, entonces ¿qué quieres?
Suena feo,
pero cuando te escucho
es cuando más callas.

Ya de por sí, no tengo;
pero me quitas hasta lo que no hay
y me dejas sin dolor,
Peor: me dejas vacío.

¿Soy yo o eres tú?
Casi siempre yo.
A veces tú.
Al final, seguro soy yo.

Solo yo con este mal puesto amor,
y cuando busco, no estás.
Salgo, deambulo;
más bien no sé si voy o vengo,
pero no es más de lo que es,
y eso debo aceptar.
Pero qué duro es.

¿Soy yo o eres tú?
Casi siempre yo.
A veces tú.
Al final, seguro soy yo.

Anhelo, pido más,
y aunque siento que lo merezco,
igual pregunto si lo darás.
¿Me lo darás?

Te busco.
Te encuentro.
No estás.
Me das lo que pido
y me dejas la ansiedad.

¿Soy yo o eres tú?
Casi siempre yo.
A veces tú.
Al final, seguro soy yo.

Mi todo.
Mi ruina.
Mi hambre.
Mi forma más fácil de sentirme ganador.

5.7.26

El Desvanecer; El Reencuentro

El palidecer de nuestra realidad evidencia el desvanecimiento; desvanecerse es alegría en el reencuentro.

18.5.26

Necesidades Oscuras

Acrílico en lienzo  90 x 130


«...No conoces mi pensar, no conoces lo que soy ... dile al mundo que del cielo estoy cayendo. Las necesidades oscuras son parte de mi diseño...»

Red Hot Chili Pepers: Dark Necessities, 2016.

18.4.26

¡No solo serlo, parecerlo!

Recuerdo mucho este dicho. Proverbio atribuido a Julio César. Una ideación manchada no solo de política de estado, también de machismo y celos, en función del control.

Una actitud  que confirma porque la sociedad es un sainete de travestismo tragicómico.  Pero, si fuésemos siempre e íntegramente honestos, sinceros y francos, ¿pudiésemos convivir?

La civilización es, en gran medida, el resultado de gestionar la fricción entre la verdad y la mentira mediante la máscara. Penaliza la singularidad extrema porque es impredecible; la autenticidad es, por definición, una anomalía. Para que el grupo funcione, los individuos deben ser intercambiables y predecibles. La máscara nos hace predecibles; la verdad nos hace peligrosos.

La honestidad absoluta es una forma de suicidio social. El desafío no es eliminar la máscara (el "parecer"), sino desarrollar la maestría para que esa máscara sea un reflejo refinado; no una negación, de nuestro ser interno.

Tal vez el desafío es lograr que la máscara sea un "reflejo refinado". Entonces no estaríamos diciendo que la ética no consiste en "ser uno mismo", sino en el esfuerzo técnico de construir una versión de nosotros mismos que sea capaz de amar, recrear y descubrir sin destruir al otro en el proceso.